Amalia Bautista

Amalia Bautista nasceu em Madrid em 1962. Jornalista de formação, trabalha como redactora no gabinete de Imprensa do Conselho Superior de Invetigações Científicas. Publicou La mujer de Lot y otros poemas (Llama de amor viva, Málaga, 1995), Cárcel de amor (Renacimiento, Sevilha, 1988), Cuéntamelo otra vez (La valeta, Granada, 1999), La casa de la niebla.

Antología 1985-2001 (Universitat de les Illes Baleares, 2002), Estoy ausente (Pré-Textos, Valência, 2004), Pecados (com  Alberto Porlan), (El Gaviero, Almería, 2005) e Tres deseos (Antologia) (Renacimiento, Sevilla, 2006).

 Podemos encontrar poemas seus nas seguintes antologias: Una generación para Litoral (Litoral, Málaga, 1988), Poesia espanhola de agora (Relógio D’água, Lisboa, 1997), Ellas tienen la palabra (Hiparión, Madrid, 1997), Raíz de amor (Alfaguara, Madrid, 1999), La ge-neración del 99 (Nobel, Oviedo, 1999) e Trípticos Espanhois-3º, (Relógio D’água, Lisboa, 2004).

Ler mais: entrevista / la pasión nociva / Tres deseos 

Poemas

Enigma

El primero dia que salí contigo
dijiste que era estraño tu trabajo.
Nada más. Sin embergo, yo sentía
que mi piel se rasgaba hecha jirones
cada vez que tus manos me rozaban,
y que tus ojos eran como aceros
que hacían que los míos me dolieram.
En adelante siempre fue lo mismo:
Tú te enorgullecías de tu arte,
más sutil y directo cada día,
y yo no comprendía nunca nada.
Ahora lo sé. Conozco ya tu ofício:
Lanzador de cuchillos. Has lanzado
contra mi corazón el más certero.

 

El Incrédulo

Me dice que no estoy enamorada,
y a veces me dan ganas de jurarle
que olvidaría el sol entre sus brazos,
o que quisiera estar besando siempre
sus labios, o que no me importa el tiempo
cuando me mira oscuro, fijo y loco.
Pero, ¿qué me serviría tanto?
Sé que jamás creería una palabra.

 

Las Antiguas Llamas

No pude confesarte donde había
estado tanto tiempo, ni explicarte
mi vuelta inesperada. Sólo pude
hacerte sospechar que en aquel año
te había sido infiel impunemente.
Y era mejor así. Volví a rendirme
ante tus ojos y ante tu perdón.
Me olvidé de que estuve en aquel centro
para enfermos mentales. Volvió todo
a ser como fue siempre antes de irme.
Volvió el amor desgarrador y dulce,
y la pasión nociva, y en mi pecho
volvieran a encenderse sin clemencia
aquel dolor y las antiguas llamas.

Enigma

No primeiro dia que saí­ contigo
disseste que era estranho o teu trabalho.
Nada mais. Contudo eu bem sentia
que a minha pele se rasgava feita trapos
sempre que as tuas mãos por mim roçavam,
e que os teus olhos eram como aços
que faziam ficar os meus doendo.
Daí para a frente sempre foi o mesmo:
orgulhavas-te com a tua arte,
mais subtil e directo cada dia,
e eu não compreendia nunca nada.
Agora sei. Conheço o teu ofí­cio:
Atirador de facas. Atiraste
contra o meu coração a mais certeira.

 

El Incrédulo

Me dice que no estoy enamorada,
y a veces me dan ganas de jurarle
que olvidaría el sol entre sus brazos,
o que quisiera estar besando siempre
sus labios, o que no me importa el tiempo
cuando me mira oscuro, fijo y loco.
Pero, ¿qué me serviría tanto?
Sé que jamás creería una palabra.

 

As Antigas Chamas

Não pude confessar-te aonde tinha
estado tanto tempo, explicar-te
meu regresso inesperado. Só pude
fazer-te suspeitar que naquele ano
te fora infiel impunemente.
Melhor assim. Voltei eu a render-me
ante os teus olhos e o teu perdão.
Esqueci-me que estive nesse centro
para doentes mentais. Tudo voltou
a ser como foi sempre antes de ir-me.
Voltou o lacerante e doce amor
e a paixão nociva e no meu peito
voltaram a acender-se sem clemência
aquela dor e as antigas chamas.

Tradução: Joaquim Manuel Magalhães

em Trípticos Espanhóis- 3º, Relógio D’Água, 2004

Ofélia y Percival

Deberían haberse conocido
en algún punto muerto de la história,
en el país del sueño, navegando
por la mente de Dios o en un poema.
Ella, llena de flores y de agua,
ella misma ena flor extravagante
cuyo aroma destierra la cordura.
Él, contemplando absorto sobre el blanco
perfecto de la nieve la caída
de los pétalos rojos de otra flor.

 

A Dieta

Me acosté sin cenar, y aquella noche
soñé que te comía el corazón.
Supongo que sería por el hambre.
Mientras yo devoraba aquella fruta,
que era dulce y amarga al mismo tiempo,
tú me besabas con los labios fríos,
más fríos y más pálidos que nunca.
Supongo que sería por la muerte.

 

Déjate

Déjate seducir por sus mordiscos,
siente en tu piel los pétalos de rosa
que saben ser sus labios cuando quiere.
Escucha su llamada y su silencio,
entrégate a sus gestos o a su  ausencia
de gestos, y derrítete si puedes,
sin pudor, sin reparos ni vergüenza,
snte su invitación o ante la tuya.
Quema las normas de comportamiento,
despedaza la buena educación,
destroza las costumbres, rehabilita
por una noche al menos la locura.
Y un último detalle imprescindible
para que todo salga en condiciones:
procura que no sea tu marido.

 

Cuéntamelo otra vez

Cuéntamelo otra vez, es tan hermoso
que no me canso nunca de escucharlo.
Repíteme otra vez que la pareja
del cuento fue feliz hasta la muerte,
que ella no le fue infiel, que a él ni siquiera
se le ocurrió engañarla. Y no te olvides
de que, a pesar del tiempo y los problemas,
se seguían besando cada noche.
Cuéntamelo mil veces, por favor:

 

La vida responsable

Conducir sin tener un accidente,
Comprar desodorante y macarrones
Y cortarles las uñas a mis hijas.
Madrugar otra vez, tener cuidado
De no decir inconveniencias, luego
Esmerarme en la prosa de unos folios
Que me importan exactamente un bledo
y darme colorete en las mejillas.
Recordar la consulta del pediatra,
Contestar el correio, tender ropa,
Declarar los ingressos, leer libros
Y hacer unas llamadas por teléfono.
Me gustaría permitirme el lujo
De tener todo el tiempo que quisiera
Para hacer un montón de cosas raras,
Cosas innecesarias, prescindibles
Y, sobre todo, inútiles y bobas.
Por ejemplo, quererte con locura.

 

Las Adelfas

Las he visto crecer en las cunetas
y en las medianas de las autopistas,
en jardines privados y lujosos
y rodeando bloques de ladrillo
en suburbios tan tristes como el hombre.
Me sorprende que sean tan bonitas,
que se adapten tan bien a cualquier medio,
que precisen tan pocas atenciones.
Me sorprende que sean venenosas.

 

Al Cabo

Al cabo, son muy pocas las palabras
que de verdad nos duelen, y muy pocas
las que consiguen alegrar el alma.
Y son también muy pocas las personas
que mueven nuestro corazon, y menos
aún las que lo mueven mucho tiempo.
Al cabo, son poquíssimas las cosas
que de verdad importan en la vida:
poder querer a alguien, que nos quieran
y no morri después que nuestros hijos.

 

El Infierno

Me asomé a la ventana del infierno
y no vi nada que me horrorizara;
me pareció un lugar como cualquiera,
lleno de gentes y de cosas. Alguien
desde el infierno me invitó a pasar.
No recuerdo quién era, o si eran varios,
ni lo que me dijeron desde dentro,
o si aquellas personas sonreían,
si había alguno que se lamentaba
ni si desconfié en algún momento.
Busqué y hallé la puerta del infierno.
Es un lugar igual que otro cualquiera,
lleno de gentes y de cosas. Pero
sé que no puede ser más que el infierno
porque en este lugar no estás conmigo.

 

Ofélia e Percival

Deveriam ter-se conhecido
em algum ponto morto da história,
nesse país de sonho, navegando
pela mente de Deus ou num poema.
Ela, cheia de flores e pela água,
ela própria uma flor extravagante
cujo aroma desterra a sensatez.
Ele contempla absorto sobre o branco
impoluto da neve como caem
as pétalas vermelhas de outra flor.

 

Em Dieta

Deitei-me sem jantar, naquela noite
sonhei que te comia o coração.
Suponho que seria pela fome.
Enquanto devorava aquela fruta
- era doce e amarga ao mesmo tempo-
tu beijavas-me com os lábios frios,
mais frios e pálidos que nunca.
Suponho que seria pela morte.

 

Deixa

Deixa que te seduza a dentadinhas,
sente na pele as pétalas de rosa
que sabem ser seus lábios quando quer.
Escuta como chama e como cala,
entrega-te aos seus gestos, à ausência
de gestos, e derrete-te se podes
sem pudor, sem reparos nem vergonha,
perante o seu convite ou face ao teu.
Calcina as normas de comportamento
e despedaça a boa educação,
estilhaça os costumes, reinstala
por uma noite ao menos a loucura.
Um último detalhe imprescindível
para que tudo saia em condições:
procura que não seja o teu marido.

 

Conta-me outra vez

Conta-me outra vez, é tão bonita
que não me canso nunca de a ouvir.
Repete-me de novo, os dois da história
foram felizes até à morte,
ela não foi infiel, ele nem
se lembrou de a enganar. E não te esqueças,
apesar do tempo e dos problemas,
continuavam a beijar-se cada noite.
Conta-me mil vezes, por favor:
é a história mais linda que conheço.

 

A vida responsável

Conduzir mas sem ter um acidente,
comprar massas e desodorizantes
e cortar as unhas às  minhas filhas.
Madrugar outra vez e ter cuidado
Em não dizer inconveniências,
Esmerar-me na prosa de umas folhas
E estou-me nas tintas para elas,
Retocar de vermelho cada face.
Lembrar-me da consulta ao pediatra,
Responder ao correio, estender roupa,
Declarar rendimentos, ler uns livros,
Fazer umas chamadas telefónicas.
Bem gostaria  de me dar ao luxo
De ter o tempo todo que quisesse
Para fazer só coisas esquisitas,
Cóias desnecessárias, prescindíveis
E, sobretudo, inúteis e patetas.
Por exemplo, amar-te com loucura.

 

As Sevadilhas

Vi-as crescer no meio das valetas,
nas divisórias das auto-estradas,
em jardins privados e luxuosos,
e em redor de blocos de tijolo
em subúrbios tão tristes como o homem.
Espanta-me que sejam tão bonitas,
que se adaptem tão bem a qualquer meio,
que precisem de tão poucas atenções.
Espanta-me que sejam venenosas.

 

Ao Fim

Ao fim são muito poucas as palavras
Que nos doem a sério e muito poucas
As que conseguem alegrar a alma.
São também muito poucas as pessoas
Que tocam nosso coração e menos
Ainda as que o tocam muito tempo.
E ao fim são pouquíssimas as coisas
Que em nossa vida a sério nos importam:
Poder amar alguém, sermos amados
E não morrer depois dos nossos filhos.

 

O Inferno

Debrucei-me à  janela do inferno
e não vi nada que me horrorizasse;
pareceu-me um lugar igual aos outros,
cheio de gente e coisas. E alguém
do inferno me disse para entrar.
Não me lembro quem era ou se eram vários,
nem o que me disseram lá de dentro,
ou se essas pessoas sorririam,
se haveria alguém a lamentar-se
ou se desconfiei por um momento.
Fui e achei a porta do inferno,
abri a porta do inferno, entrei,
desde essa hora vivo no inferno.
É um lugar igual a qualquer outro,
cheio de gente e coisas. Todavia
sei que não pode ser senão inferno
porque neste lugar não estás comigo.

 

 

Trípticos Espanhois-3º, Relógio D’água, Lisboa, 2004.

tradução: Joaquim Manuel Magalhães

Sherazade

Llevo casi mil noches fabulando,
me duele la cabeza, tengo seca
la lengua y agotados los recursos
y la imaginación. Y ni siquiera
sé si me salvaré con mis mentiras.

 

Las Doncellas

He conocido a algunas. No parecen
mortales. Ni se enfadan ni se ríen
a carcajadas. Siempre se despiertan
como si ya estuviesen maquilladas,
son rosadas, sencillas, saludables.
No llevan nunca traje de chaqueta,
sino un velo de tul hasta los pies.
Van descalzas incluso en pleno invierno
y nunca tienen ni calor ni frío.
La vida entera pasan esperando.
Nunca se desesperan. Aunque a veces,
la inmensa mayoría de las veces,
no haya dragón que quiera secuestralas
ni caballero andante que las salve.

 

La Mujer de Lot

Nadie nos ha aclarado todavía
si la mujer de Lot fue convertida
en estatua de sal como castigo
a la curiosidad irrefrenable
y a la desobediencia solamente,
o si se dio la vuelta porque en medio
de todo aquel incendio pavoroso
ardía el corazón que más amaba.

 

Hospital de Incurables

Puedes venir a verme quando quieras
ya sabes donde estoy. Mis compañeros
son muchos pero yo me siento sola.
Hay un inválido que nunca pudo
tirarse a la piscina milagrosa.
Hay un pobre leproso cuyo cuerpo
es una enorme llaga siempre abierta.
Y un apestado. Y un tuberculoso.
Y otro con fiebres. Y otro más que nunca
pudo curar con hiel sus ojos ciegos.
Y yo, más incurable que ninguno
desde que me arrancaste el corazón
y lo pusiste en venta en un mercado.

 

Xerazade

Levo já quase mil noites com fábulas
e a cabeça dói-me e tenho seca
a língua e esgotados os recursos,
a imaginação. E nem sequer
sei se me salvarei com as mentiras.

 

As Donzelas

Conheci algumas. Não parecem
mortais. E nem se enfadam nem se riem
às gargalhadas. E acordam sempre
como se já estivessem maquilhadas,
rosadas, sem malícia, saudáveis.
Não usam nunca fato com casaco,
mas sim véu de tule até aos pés.
Andam descalças mesmo no Inverno,
nunca têm calor nem têm frio
passam a vida inteira à espera.
Nunca se impacientam. Mas às vezes,
a imensa maioria das vezes,
não há dragão que queira sequestrá-las
nem cavaleiro andante que as salve.

 

A mulher de Lot

Ningém nos esclareceu ainda
se a mulher de Lot foi transformada
em estátua de sal como castigo
pela curiosidade incontrolavel
e pela desobediência, unicamente,
ou se ela se voltou porque no meio
de todo aquele incêndio pavoroso
ardia o coração que mais amava.

tradução: at

 

Hospital de Incurables

Puedes venir a verme quando quieras
ya sabes donde estoy. Mis compañeros
son muchos pero yo me siento sola.
Hay un inválido que nunca pudo
tirarse a la piscina milagrosa.
Hay un pobre leproso cuyo cuerpo
es una enorme llaga siempre abierta.
Y un apestado. Y un tuberculoso.
Y otro con fiebres. Y otro más que nunca
pudo curar con hiel sus ojos ciegos.
Y yo, más incurable que ninguno
desde que me arrancaste el corazón
y lo pusiste en venta en un mercado.

Tradução: Joaquim Manuel Magalhães
em, Trípticos Espanhóis- 3º, Relógio D’Água, 2004

 

Sueño con mi padre

Ya estoy aquí, no llores, pequeñaja,
me parte el corazón verte llorar.
Me despedí de todos al marcharme,
menos de ti, no te encontré aquel día
y tuve que partir, tenía prisa,
no podía esperar. Pero les dije
que volvería en cuanto terminara
de hacer lo que tenía que hacer lejos.
¿Por qué nadie te dijo nada de esto?
¿Cómo han dejado que sufrieras tanto
pensando que había muerto? Pobre Amalia,
tan fría y racional en apariencia,
tan vulnerable corazón adentro.
Ya estoy aquí. No llores, que tu llanto
podría disolverme en las tinieblas
de nuevo y para siempre.

 

Ahora

Ahora que el camino que debo recorrer
es un paso elevado sobre una carretera
que da miedo mirar, porque el abismo
implacable me llama.
Ahora que se ha muerto la esperanza
como un pájaro echado de su nido
por hermanos más fuertes.
Ahora que es de noche todo el día,
invierno todo el año
y las semanas sólo tienen lunes,
¿dónde mirar, dónde volver los ojos,
que no encuentre los ojos de la muerte?

 

Alta Mar

Cuando este en alta mar y todo sea
agua a mi alrededor, agua salgada,
arrojaré mi vida por la borda.
Cuando mis ojos puedan ver tan sólo
la inconcebible cantidad de llanto
que ha formado los mares de este mundo,
arrojaré mi vida por la borda.
Entre aquellos billones de billones
de lágrimas vertidas por cualquiera,
arrojaré mi vida por la borda.
Que los inexpresivos tiburones
destrocen con sus dientes cuanto he sido.

 

Mis Mejores Deseos

Que la vida te sea llevadera.
Que la culpa no ahogue la esperanza.
Que no te rindas nunca.
Que el camino que tomes sea siempre elegido
entre dos por lo menos.
Que te importe la vida tanto como tú a ella.
Que no te atrape el vicio
de prolongar las despedidas.
Que el peso de la tierra sea leve
sobre tus pobres huesos.
Que tu recuerdo ponga lágrimas en los ojos
de quien nunca te dijo que te amaba.

 

La casa de la niebla

Entraron en la casa de la niebla.
Fueron acostumbrándose sus ojos
a los contornos imprecisos. Todo
era borroso, todo era difuso.
También el uno al otro se veían
sin contrastes, sus rostros no cambiaban,
sus expresiones siempre eran las mismas,
siempre veladas por la misma bruma.
Se olvidaron del mundo que había afuera,
de la luz, del dolor, de la alegría,
de la mentira, la emoción, los besos,
de la amistad y del amor. Negaron
cualquier verdad, cualquier perfil hiriente.
Y se les puso el corazón ambiguo.

 

El Dolor 

El dolor no humaniza, no ennoblece,
no nos hace mejores ni nos salva,
nada lo justifica ni lo anula.
El dolor no perdona ni inmuniza,
no fortalece o dulcifica el alma,
no crea nada y nada lo destruye.
El dolor siempre existe y siempre vuelve,
ninguno de sus actos es el último
y todos pueden ser definitivos.
El dolor más horrible siempre puede
ser más intenso aún y ser eterno.
Siempre va acompañado por el miedo
y los dos se alimentan uno a otro.

 

Negra Bilis

Hace meses que vivo rodeada
de una sustancia negra y pegajosa
que ha invadido mi casa. Las paredes,
el suelo, las ventanas y los muebles,
la comida, los libros y la ropa,
las teclas del ordenador, las plantas,
el teléfono…Todo está impregnado
de esta brea, la misma que respiro,
la que me está matando poco a poco.
Dicen que los dichosos y los necios
llaman melancolía a esta basura
que pudre el corazón y asfixia el alma.

Olas

Sé que me estoy ahogando, pero al menos
logro mantener fuera la cabeza.
Así, por favor,
no vengas tú a hacer olas.

 

S.O.S

Protégeme del miedo y de las sombras,
defiéndeme de todas las tristezas,
destierra de mi vida el desconsuelo,
si puedes, con tu amor, y si no puedes,
con el final del mundo o con mi muerte.

 

Sonho com o meu pai

Já estou aqui, não chores, pequenita,
parte-me o coração ver-te chorar.
Despedi-me de todos antes de abalar,
menos de ti, não te encontrei naquele dia
e tive que partir, tinha pressa,
não podia esperar. Mas disse a todos
que voltaria quando terminasse
de fazer o que tinha que fazer longe.
¿Porque ninguém te disse dada disto?
¿Como puderam deixar que sofresses tanto
pensando que estava morto? Pobre Amália,
tão fria e racional na aparência,
tão vulnerável dentro do coração.
Já estou aqui. Não chores, que o teu pranto
poderia dissolver-me nas trevas
de novo e para sempre.

 

Agora

Agora que o caminho que devo percorrer
é um atalho erguido sobre uma estrada
que faz medo olhar, porque o abismo
implacável me atrai.
Agora que se matou a esperança
como um pássaro empurrado do ninho
pelos irmãos mais fortes.
Agora que é de noite todo o dia,
inverno todo o ano
e as semanas só têm segundas-feiras,
para onde olhar, para onde voltar os olhos,
sem que encontre os olhos da morte?

 

Mar Alto

Quando estiver no mar alto e for tudo
água à minha volta, água salgada,
lançarei a minha vida borda fora.
Quando meus olhos apenas puderem ver
a inconcebível quantidade de choro
que formou os mares deste mundo,
lançarei a minha vida borda fora.
Entre aqueles biliões de biliões
de lágrimas vertidas por alguém,
lançarei a minha vida borda fora.
Que os inexpressivos tubarões
despedacem com seus dentes o que eu fui.

 

Meus Melhores Desejos

Que a vida te seja suportável.
Que a culpa não afogue a esperança.
Que não te rendas nunca.
Que o caminho que segues seja sempre escolhido
entre dois pelo menos.
Que te importe a vida tanto como tu a ela.
Que não te agarre o vício
de prolongar as despedidas.
Que o peso da terra seja leve
sobre os teus pobres ossos.
Que a tua recordação traga lágrimas aos olhos
de quem nunca te disse que te amava.

 

A casa da bruma

Entraram na casa da bruma.
aos poucos seus olhos acomodaram-se
aos contornos imprecisos. Estava
tudo sombrio, era tudo difuso.
Também se viam um ao outro
sem contrastes, seus rostos não mudavam
suas expressões eram sempre as mesmas,
sempre encobertas pela mesma névoa.
Esqueceram-se do mundo que havia lá fora,
da luz, da dor, da alegria,
da mentira, a emoção, os beijos,
da amizade e do amor. Negaram
qualquer verdade ou perfil ameaçadores.
E ficou-se-lhes o coração ambíguo.

 

A Dor

A dor não humaniza, não enobrece,
não nos faz melhores nem nos salva,
nada a justifica nem a anula.
A dor não perdoa nem imuniza,
não cria nada e nada a destrói.
A dor existe sempre e sempre volta,
nenhum dos seus actos é o último
mas todos podem ser definitivos.
A dor mais horrível pode sempre
ser ainda mais intensa  e ser eterna.
Anda sempre acompanhada pelo medo
os dois se alimentam um ao outro.

 

Negra Bílis

Há meses que vivo rodeada
por uma substância negra e pegajosa
que invadiu a minha casa. As paredes,
o chão, as janelas e os móveis,
a comida, os livros e a roupa,
o teclado do computador, as plantas,
o telefone… Está tudo impregnado
com esta pez escura, a mesma que respiro
e que me mata pouco a pouco.
Dizem que os venturosos e os néscios
chamam melancolia a esta porcaria
que apodrece o coração e asfixia a alma.

 

Ondas

Sei que me estou a afogar, mas ao menos
consigo manter a cabeça de fora.
Por isso, peço-te,
não venhas tu fazer ondas.

 

S.O.S.

Protege-me do medo e das sombras,
defende-me de todas as tristezas,
afasta da minha vida o desconsolo,
se puderes, com teu amor e se não puderes,
com o fim do mundo ou com a minha morte.

tradução: at

El Ángel Perplejo

Nunca hubo dios, ni vírgenes, ni santos,
ni icono que proteja, ni oración que consuele;
nuca ha habido milagros o prodigios,
ni salvación del alma o vida eterna;
ni mágicas palabras, ni bálsamo efectivo
contra el dolor que no remite nunca;
ni luz al otro lado de las sombras,
ni salida del túnel, ni esperanza.
Sólo nos acompaña en esta travesía
un ángel de la guarda perplejo que soporta
la misma vida perra que nosotros.

 

em Estoy Ausente, Pre-Textos, 2004

O Anjo Perplexo

Não houve nunca deus, nem virgens, nem santos,
nem ícone que proteja, nem oração que console;
nunca houve milagre ou prodígios,
nem salvação da alma ou vida eterna;
nem mágicas palavras, nem bálsamo eficaz
contra a dor que nunca se atenua;
nem luz do outro lado das sombras,
nem saída do túnel, nem esperança.
Só nos acompanha nesta travessia
um anjo da guarda perplexo que suporta
uma vida de cão igual à nossa.

tradução: LJ

Siempre creí que solo las palabras
salían de mi boca, y que eram ellas
las que lograban aplazar mi muerte.
Hoy sé que de mi boca sale um hilo,
transparente y tenaz como un insomnio,
que te ha atado a mi vida para siempre.

Sempre acreditei que da minha boca
saíam apenas palavras e que só elas
conseguiam retardar a minha morte.
Hoje sei que da minha boca sai um fio,
transparente e obstinado como a insónia,
que te atou à minha vida para sempre.

versão: at

Sempre acreditei que eram as palavras
que saíam da minha boca, e que só elas
podiam apaziguar a minha morte.
Hoje sei que da minha boca sai um fio
transparente e tenaz como uma insónia
que te amarrou à minha vida para sempre.

versão: Luis

Construyo mundos más o menos claros,
más o menos perfectos, más o menos
geométricos. Construyo siempre mundos
dignos de las peores pesadillas.

Construo mundos mais ou menos claros,
mais ou menos perfeitos, mais ou menos
geométricos. Construo sempre mundos
dignos dos piores pesadelos.

versão: at

Llevo al aire las cosas que debiera
esconder, lo más íntimo  y oscuro.
No sólo podéis verme el esqueleto,
llevo al aire también el alma toda.

Trago à flor da pele as coisas que devia
esconder, o mais íntimo e sombrio.
Podeis ver o meu esqueleto e não só,
também trago à flor da pele a alma toda.

versão: at

No sé si por maldad o por olvido
No fui llamada al arca. El fin del mundo
Duró cuarenta dias y cuarenta
Noches. Pero alguien hizo con sus manos
La Dulce balsa que evitó mi muerte.

Não sei se por maldade ou esquecimento
não fui chamada à arca. O fim do mundo
durou quarenta dias e quarenta
noites. Mas alguém fez com as suas mãos
a doce balsa que me evitou a morte.

versão: Luis

Puente de plata para los que huyen,
puente de seda para nuestro encuentro.
Pero nadie transita por ninguno,
excepto la ansiedad y la tristeza,
cogidas de la mano y murmurando,
yendo y viniendo siempre, inagotables,
por ambos puentes y por nuestras vidas.

Uma ponte de prata para os que fogem,
uma ponte de seda para nosso encontro.
Mas ninguém passa por nenhuma,
excepto a ansiedade e a tristeza,
de mãos atadas e murmurando
sempre a ir e a voltar, inesgotáveis,
pelas duas pontes e pelas nossas vidas.

versão: at

Mientras fabrico laboriosamente
esta estrella de luz en la penumbra,
sé que no puedo detenerme, sé
que debo terminar antes del alba.
Antes de que el zarpazo de la vida
nos destruya a las dos con su evidencia.

Enquanto fabrico laboriosamente
esta estrela de luz na penumbra,
sei que não posso distrair-me, sei
que devo terminar antes da aurora.
Antes que um golpázio da vida
nos destrua com a sua evidência.

versão: at 

Cada dia me digo, susurrando,
mantén el equilibrio. Todo acecha,
todo asusta, tu vida entera pende
de un frágil hilo y de un azar injusto.
Tu voluntad no puede demasiado.
No pierda pie. Mantén el equilibrio.

Todos os dias sussurro para mim mesma,
mantém o equilíbrio. Tudo te persegue,
tudo assusta, a tua vida inteira depende
de um frágil fio e de um azar injusto.
A tua vontade não pode grande coisa.
Não percas o pé. Mantém o equilíbrio.

versão: at

 

em Estoy Ausente, Pre-Textos, Valencia, 2004

Siempre creí que solo las palabras
salían de mi boca, y que eram ellas
las que lograban aplazar mi muerte.
Hoy sé que de mi boca sale um hilo,
transparente y tenaz como un insomnio,
que te ha atado a mi vida para siempre.

 

Construyo mundos más o menos claros,
más o menos perfectos, más o menos
geométricos. Construyo siempre mundos
dignos de las peores pesadillas.

 

Llevo al aire las cosas que debiera
esconder, lo más íntimo  y oscuro.
No sólo podéis verme el esqueleto,
llevo al aire también el alma toda.

 

No sé si por maldad o por olvido
No fui llamada al arca. El fin del mundo
Duró cuarenta dias y cuarenta
Noches. Pero alguien hizo con sus manos
La Dulce balsa que evitó mi muerte.

 

Puente de plata para los que huyen,
puente de seda para nuestro encuentro.
Pero nadie transita por ninguno,
excepto la ansiedad y la tristeza,
cogidas de la mano y murmurando,
yendo y viniendo siempre, inagotables,
por ambos puentes y por nuestras vidas.

Mientras fabrico laboriosamente
esta estrella de luz en la penumbra,
sé que no puedo detenerme, sé
que debo terminar antes del alba.
Antes de que el zarpazo de la vida
nos destruya a las dos con su evidencia.

 

Cada dia me digo, susurrando,
mantén el equilibrio. Todo acecha,
todo asusta, tu vida entera pende
de un frágil hilo y de un azar injusto.
Tu voluntad no puede demasiado.
No pierda pie. Mantén el equilibrio.

 

 

em Estoy Ausente, Pre-Textos, Valencia, 2004

Sempre acreditei que eram as palavras
que saíam da minha boca, e que só elas
podiam apaziguar a minha morte.
Hoje sei que da minha boca sai um fio
transparente e tenaz como uma insónia
que te amarrou à minha vida para sempre.

versão: LJ

Construo mundos mais ou menos claros,
mais ou menos perfeitos, mais ou menos
geométricos. Construo sempre mundos
dignos dos piores pesadelos.

versão: at

Trago à flor da pele as coisas que devia
esconder, o mais íntimo e sombrio.
Podeis ver o meu esqueleto e não só,
também trago à flor da pele a alma toda.

versão: at

Não sei se por maldade ou esquecimento
não fui chamada à arca. O fim do mundo
durou quarenta dias e quarenta
noites. Mas alguém fez com as suas mãos
a doce balsa que me evitou a morte.

versão: LJ

Uma ponte de prata para os que fogem,
uma ponte de seda para nosso encontro.
Mas ninguém passa por nenhuma,
excepto a ansiedade e a tristeza,
de mãos atadas e murmurando
sempre a ir e a voltar, inesgotáveis,
pelas duas pontes e pelas nossas vidas.

versão: at

 

Enquanto fabrico laboriosamente
esta estrela de luz na penumbra,
sei que não posso distrair-me, sei
que devo terminar antes da aurora.
Antes que um golpázio da vida
nos destrua com a sua evidência.

versão: at

Todos os dias sussurro para mim mesma,
mantém o equilíbrio. Tudo te persegue,
tudo assusta, a tua vida inteira depende
de um frágil fio e de um azar injusto.
A tua vontade não pode grande coisa.
Não percas o pé. Mantém o equilíbrio.

versão: at

 

Me dices que me quieres

Me dices que me quieres de una forma
que no puedo evitar ruborizarme;
que me quieres de un modo primitivo,
sin razón aparente y sin excusas,
y que me quieres porque me deseas,
porque sabes que yo también te quiero
y porque el monstruo de este amor nos come
el alma, la paciencia y los modales.
Qué lástima que todas estas cosas
se nos mueran ahogadas de silencio

 

Si ya

Si ya sé que me quieres,
si ya sé que me extrañas.
Si ya sabes que vivo secuestrada
del recuerdo de ti.
Si ya sabes que tengo varias velas
encedidas al dios de la esperanza.
Si llamas y tu voz me hace temblar
lo mismo que una hoja.
Si llamo y tu respuesta al otro lado
me hace temblar lo mismo que una hoja.
Si ya sabemos ambos que ni puedo
ni puedes hacer nada.
Si ya es mucho cualquiera cosa que hacemos,
si ya es un mundo entero
el montón de las cosas que no hicimos.

 

Locuras

Y tú tan lejos
y tan dentro de mí, tan invasivo.
Y esta lluvia
que amenaza con disolver la tierra
y hacerlo todo mar, mi pesadilla.
Y de repente todas las distancias
se vuelven infinitas,
como si sólo el loco más malvado
pudiera haberlas concebido.

 

Dos gotas de sudor

I

Hay alguien en el mundo, no sé dónde,
o sí lo sé, pero mejor lo olvido,
que me desnuda sólo con mirarme
y me sueña vestida de princesa.
Alguien con quien no puedo resistirme
a arder bajo la ducha.
Alguien con quien resulta inevitable
sudar en un iglú.

II

Lloro cuando no estás, sudo contigo.
Mi sudor y mi llanto son iguales,
tenaces y salados,
como el mar de mis sueños y el océano
inabarcable de mis pesadillas.
No pido demasiado, pero me gustaría
sudar un poco más y llorar menos.

 

Luz del mediodía

Ni tu nombre ni el mío son gran cosa,
sólo unas cuantas letras, un dibujo
si los vemos escritos, un sonido
si alguien pronuncia juntas esas letras.

Por eso no comprendo muy bien lo que me pasa,
por qué tiemblo o me asombro,
por qué sonrío o me impaciento,
por qué hago tonterías o me pongo tan triste
si me salen al paso las letras de tu nombre.

Ni siquiera es preciso que te nombren a ti,
siempre nombran la luz del mediodía,
la fruta, el paraíso
antes de la expulsión.

 

Como velas de un barco

Entra el viento abombando los visillos
como velas de un barco. Pero el barco
no se mueve, a pesar de que los vientos
parecen favorables. Hace años
que viajo sola a bordo de esta nave.
Y me pregunto qué problema técnico
la tiene anclada en medio de esta nada.
Así que no podremos encontrarnos,
a pesar de que el viento es favorable,
de mi experto manejo del timón
y de mis ganas de llegar a puerto.

 

El Bosque

Voy cruzando este bosque solitário,
cruzo este inmenso bosque siempre sola.
No lo componen árboles frondosos,
ni se ven mariposas, ni se oyen
los trinos de los pájaros, ni hay agua.
Es un bosque de cactus, es un bosque
sin ramas y sin hojas y sin flores.
Si hay flores estarán allá en lo alto,
en la cima de cada enorme cactus,
y no puede alcanzarlas mi mirada.
Solo espinas encuentro en este bosque,
espinas que me hieren, que me rasgan
la piel a cada paso, que me rompen
la voluntad y la esperanza. Sangra
cada pequeña herida, lentamente,
interminablemente, y hay algunas
que pueden ser mortales. Sigo andando,
sigo cruzando el bosque sin orillas.
A veces pienso que es un laberinto
porque no veo huellas ni señales
que hagan reconocer lo recorrido.
Si encuentro sangre en las espinhas, dudo
si es mi sangre o la sangre de qualquiera
que ande también perdido en este bosque.
Dias y noches se suceden. Dias
de sed y noches de estupor y frío.
Si al fin consigo hallar una salida,
si este bosque se acaba en algún punto,
si consigo escapar a las agujas
y esta atroz pesadilla se disuelve,
espero que tú estes al outro lado,
y que quieras cuidarme, y me beses
cada arañazo, cada puñalada.
Después no importa que la luz se extinga.

Dizes que me ama

Dizes que me amas de uma tal forma,
que não consigo deixar de corar;
que me amas de um modo primitivo,
sem razão aparente e sem desculpas
e que me amas porque me desejas,
porque sabes que eu também te amo
e como o monstro deste amor nos devora
a alma, a paciência e as maneiras.
É uma pena que todas estas coisas
morram em nós afogadas de silêncio.

 

Sim já

Sim já sei que me queres,
sim já sei que te espanto.
Sim já sabes que vivo prisioneira
da tua recordação.
Sim já sabes que mantenho várias velas
acesas ao deus da esperança.
Se me ligas, a tua voz faz-me tremer
como se eu fosse uma folha.
Se te ligo, a tua resposta do outro lado
faz-me tremer como uma folha.
Sim já ambos sabemos que nem eu
nem tu podemos fazer nada.
Sim já é muito alguma coisa que fazemos,
sim já é um mundo inteiro
o montão de coisas que não fizemos.

 

Loucuras

E tu tão longe
e tão dentro de mim, tão invasivo.
E esta chuva
que ameaça dissolver toda a terra
e tornar tudo mar, o meu pesadelo.
E de repente todas as distâncias
se tornam infinitas,
como se só o louco mais malvado
as pudesse ter concebido.

 

Duas gotas de suor

I

Há alguém no mundo, não sei onde,
ou antes sei, mas prefiro esquecê-lo,
que me despe só com um olhar
e me sonha vestida de princesa.
Alguém com quem não posso resistir
a arder debaixo do duche.
Alguém com quem se torna inevitável
suar dentro de um iglu.

II

Choro quando não estás, suo contigo.
O suor e as lágrimas são iguais,
tenazes e salgados,
como o mar dos meus sonhos e o oceano
abissal dos meus pesadelos.
Não quero pedir demasiado, mas gostava
de suar um pouco mais e chorar menos.

 

Luz do meio-dia

Nem o teu nome nem o meu são grande coisa,
apenas umas tantas letras, uns rabiscos
se os vemos escritos, um som
se alguém pronuncia essas letras juntas.

Por isso não percebo bem o que me acontece,
porque é que tremo ou me surpreendo,
porque é que sorrio ou me impaciento,

porque é que faço parvoíces ou fico tão triste
se acaso tropeço nas letras do teu nome.

Nem sequer é preciso que te nomeiem a ti,
designam sempre a luz do meio-dia,
a fruta, o paraíso
antes da expulsão.

 

Como as velas de um barco

Irrompe o vento enfunando as cortinas
como as velas de um barco. Mas o barco
não se move, apesar dos ventos
parecerem favoráveis. Há anos
que viajo sozinha a bordo desta nave.
Pergunto-me que problema técnico
a mantém ancorada no meio deste nada.
Assim não nos poderemos encontrar,
apesar do vento estar favorável,
da minha habilidade no manejo do leme
e da minha ânsia de chegar a bom porto.

 

O Bosque

Vou atravessando este bosque isolado,
cruzo este imenso bosque sempre sozinha.
Não é feito de árvores frondosas,
nem se vêem borboletas, nem se ouve
o chilrear dos pássaros, nem há água.
É um bosque de cactos, é um bosque
sem ramos, sem folhas e sem flores.
Se houver flores estarão lá no alto,
no cimo de cada cacto enorme,
e o meu olhar não pode alcançá-las.
Encontro somente espinhos neste bosque,
espinhos que me ferem, que me rasgam
a pele a cada passo, que me rompem
a vontade e a esperança. Sangra
cada pequena ferida, lentamente,
interminavelmente, e há algumas
que podem ser mortais. Continuo a andar,
vou atravessando o bosque sem orla.
Ás vezes penso que é um labirinto
porque não vejo rastos nem sinais
que façam reconhecer o caminho.
Se encontro sangue nos espinhos, duvido
se é o meu sangue ou o sangue de outrem
que também ande perdido neste bosque.
Dias e noites sucedem-se. Dias
de sede e noites de estupor e frio.
Se por fim conseguir encontrar uma saída,
se este bosque acabar num ponto qualquer,
se conseguir escapar às agulhas
e este pesadelo atroz se dissolver,
espero que tu estejas do outro lado,
e que queiras cuidar de mim, e me beijes
cada arranhão, cada punhalada.
Depois não importa que a luz se extinga.

versão: at

 

 

Algunos infelices

Todos necesitamos que nos quieran.
Algunos infelices, sin embargo,
no sabemos vivir para otra cosa.

 

Tus ojos

Cuando se han agotado los caminos
que la razón podría aconsejarnos
se abren tus ojos, y con ellos todo
vuelve a inundarse de la luz oscura
que dá sentido al mundo y a mi vida.

 

m Estoy Ausente, Pre-Textos, Valencia, 2004

Alguns infelizes

Todos precisamos que nos amem.
Porém, alguns infelizes,
não sabemos viver para outra coisa.

 

Os teus olhos

Quando se esgotaram os caminhos
que a razão poderia aconselhar-nos
abrem-se os teus olhos, e com eles tudo
volta a inundar-se da luz obscura
que dá sentido ao mundo e à minha vida

versão LJ

Cuando nos dirigimos al amor
todos vamos ardiendo.
Llevamos amapolas en los labios
y una chispa de fuego en la mirada.
Sentimos que la sangre
nos golpea las sienes, las ingles, las muñecas.
Damos y recibimos rosas rojas
y rojo es el espejo de la alcoba en penumbra.
Cuando volvemos del amor, marchitos,
rechazados, culpables
o simplemente absurdos,
regresamos muy pálidos, muy fríos.
Con los ojos en blanco, más canas y la cifra
de leucocitos por las nubes,
somos un esqueleto y su derrota.
Pero seguimos yendo.

lido aqui

 

No sabía qué hacer aquella tarde.
Tú estabas enfadado y no querías
salir. Me fui al Parque del Oeste
y estuve paseando mucho rato
sin encontrar un alma. En el invierno
casi nadie pasea por los parques.
No pensé nada. Me senté en un banco
y encendí un cigarrillo. De repente
un hombre joven se sentó a mi lado.
Le miré y vi que había un solo ojo
en mitad de su frente, un ojo oscuro,
tristísimo y brillante. Me miraba
como pidiendo ayuda, suplicando.
Ninguno de los dos dijimos nada.
Él miraba mis ojos y yo el suyo.
En silencio empezó a llorar despacio,
se avergonzó y se fue. Yo no hice nada
por deternerle. Tú no te creíste
ni una palabra de esta historia, pero
yo me lleno de angustia y de tristeza,
aunque quiero evitarlo, si recuerdo
al cíclope del Parque del Oeste

 

de Cárcel de amor, Renacimiento, Sevilha, 1988

 

Haría cualquier cosa que él quisiera
porque ya sólo veo por sus ojos.
Mi voluntad se anula a su capricho.
Me sigo entusiasmando si me llama
por teléfono y dice que salgamos.
Sus besos me enternecen o me excitan,
pero nunca me son indiferentes.
Ha venido un amigo a visitarme:
le ofrezco una cerveza y continúo
vistiéndome. Mi amigo se ensombrece
y dice que ha venido hasta mi casa
para darme una pésima noticia:
"él no te quiere; siempre te ha engañado".
Termino de arreglarme. Me perfumo.
Él me espera. No puedo llegar tarde.
Acabo de matar al mensajero.

**

Debo volver a casa, ya es muy tarde,
pero dices "espera, quiero verte
las rodillas con esas medias negras".
Te muestro las rodillas. Me despido
por enésima vez. No quiero irme
ni tú tampoco quieres que me marche.
Me has enseñado fotos divertidas,
los países más raros en el atlas,
tu ajedrez, tus estampas de la Virgen,
tus lápices y alguno de tus versos.
Me has hablado de todo lo que odias
y de unas pocas cosas que te gustan.
Los dos por un momento hemos pensado
que estaban agotados los recursos,
pero mis piernas son definitivas,
y te hacen maquinar en un instante
una historia de amor nocturna y loca.
Volveré a casa ya de madrugada;
encontraré en la calle algún borracho,
un gato revolviéndo las basuras,
los perros encelados que no duermen,
y hasta puede que el coche no me arranque.

 

de Cárcel de amor, Renacimiento, Sevilha, 1988

Si me dicen que estás al otro lado
De un puente, por estraño que parezca
Que estes al otro lado y que me esperes,
Yo cruzaré ese puente.

Dime cuál es el puente que separa
tu vida de la mía,
en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa,
en qué mundo sin luz está ese puente
y yo lo cruzaré.

 

em Tres deseos; Renacimiento, Sevilla, 2006

Duas mulheres jogavam as cartas.
Eram as duas formosas e perversas.
As duas faziam batota. A partida
prolongava-se mais do que o costume,
a julgar pelos gestos de impaciência
que nenhuma ocultava. Vida e Morte
se chamavam. E tinham apostado
o coração de um homem, como sempre.


versão: LJ

em Tres deseos; Renacimiento, Sevilla, 2006

Nunca saberemos se os enganados
são os sentidos ou os sentimentos,
se viaja o comboio ou a nossa vontade
se as cidades mudam de lugar
ou se todas as casas são a mesma.
Nunca saberemos se quem nos espera
é quem nos deve esperar, nem sequer
quem temos de aguardar no meio
de um cais frio. Não sabemos nada.
Avançamos às cegas e duvidamos
se isto que se parece com a alegria
é só o sinal definitivo
de que nos voltámos a enganar.

versão: LJ 

em Tres deseos; Renacimiento, Sevilla, 2006

Al otro lado de este bosque inmenso
me espera el mundo. Todo lo que he visto
sólo en mis sueños tiene que esperarme
al otro lado de este bosque. Es hora
de ponerme en camino, aunque el viaje
se lleve varios años de mi vida.
De pronto escucho aullar la voz de siempre,
la que siempre ha logrado detenerme:
"Al lado de este bosque, niña,
sólo espera la casa en la que mueres".

El mundo avanza en círculos, me dicen,
o es más bien que se mueve en espiral y por tanto no avanza,
se concentra o se dispersa interminablemente,
sin un fin ni un principio, sin objeto y sin sentido, sin porqué ni adónde.

La vida, entonces, vuelve a reencontrarse con lo que fue su origen,
su semilla, la medida de todos sus fracasos, el hueco donde caben nuestros miedos
y al que se ajustan nuestras esperanzas.

Y dando por supuesto que las cosas sean así, tan crudas y tan frágiles,
dime qué hacemos tú y yo aquí parados, soportando el embate de la nada,
el azote que nunca merecimos o ese dardo llamado indiferencia o mala suerte o época difícil.

Dime, aunque tengas que mentirme un poco, que no estamos perdidos,
que aún hay grietas por las que puede entrar algún consuelo,
que esto no es otro de esos callejones sin salida y sin luz donde espantarnos,
donde perder la fe y ganar el llanto.

Convénceme, prométeme la vida.

 

lido aqui

Hazme una de esas fotos que tú haces,
empaña el objetivo, desenfoca
lo justo y mide mal la luz. Ahora
que está cayendo el día no es difícil
salir favorecida. Que los rasgos
se suavicen, que todas las arrugas
del alma y del contorno de los ojos
desaparezcan y que quien mire
piense que puedo merecer la pena.
Y sobre todo, que lo que emocione
de esa foto no sea yo, que salgo
allí, sino tus ojos que lo han hecho.

de Luz del Mediodía

em Estoy Ausente, Pre-Textos, 2004 

 

Estoy en una puerta giratória
y, cada cierto tiempo, me tropiezo
con las mismas tristezas y alegrias.
No depende de mí, o eso imagino,
con qué frecuencia se repite todo.
Porque a veces la puerta va muy lenta
y en mucho tiempo no sucede nada,
y en otras ocasiones cada giro
dura lo que un suspiro ey me mareo.
Esto es un juego cruel lleno de trampas,
nunca consigo estar apercibida,
el miedo me domina por completo
y me anula para el aprendizaje
de emociones seriadas y macabras.
La desgracia me abate haste el extremo
de dejarme insensible para el goce
de los momentos dulces, que son muchos.
Ùltimamente esta maldita puerta
es una pesadilla recurrente.
Solo espero encontrarme con tus ojos
otra vez, en qualquiera de estas vueltas.

 

em Tres Deseos, Renacimiento, 2006

Resulta que la vida no era solo empujar,
ni un juego de engañosos espejismos.
No había que perderse dando vueltas
en una puerta giratória,
ni desconfiar de todos los reflejos,
ni creer cualquiera cosa solo porque
la imagen parecia verdadera.
Había que encontrar el punto justo
donde azar y destino son lo mismo,
el exacto momento en que la puerta
giratoria te ofrece una salida.

 

em Tres Deseos, Renacimiento, 2006

Que ninguém por tua culpa tenha passado fome,
tenha sentido medo ou frio.
Que ninguém tenha deixado de viver por tua culpa,
nem temido a morte, nem desejado morrer.
Que nenhuma pessoa tenha dito o teu nome com pavor
ou olhado o teu rosto com desprezo.
Que os outros te chorem quando partires.
Assim o teu coração não terá guardado o chumbo
que pesa nas mudanças.
Assim o teu coração será mais leve
que a mais leve pluma.

Trad.: Inês Dias